lunes, 19 de febrero de 2018
Siempre empieces
Entre las mantas sentí que mis suspiros pedían permiso para perderse entre mis labios, entonces fue cuando me di cuenta que si es para encontrarte a ti nunca estaré perdida. Acaricié con la mayor delicadeza las arrugas blancas de la sábana que había desatado mi noche de sueños y revuelo, me acordé de tu cara y esa sonrisa que siempre me conlleva a ser feliz. Breve o permanente, pero felicidad. Recorrí con las yemas de mis dedos -deseosas de tocarte- las cortinas de la ventana que chocaban con mi pelo y no dudé en recordar tus fuertes brazos protegiéndome del viento. Me rebelé ante el pensamiento de no volver a oler ese fuerte perfume que se queda en mi piel después de haber hecho el amor. Será amor o adicción, sea lo que sea, espero que jamás termine y tú siempre empieces.
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