miércoles, 28 de febrero de 2018

Y seguiría bailando


Entonces entendí que, si me pedías bailar, practicaría toda la noche para no pisarte. Un pasodoble donde reinara tu risa y una carcajada que nos dejara sin aire. Que, si tuviera que arriesgar, arriesgaría. Aun con los ojos cerrados y nuestras manos temblorosas entrelazadas, que daría un paso más acompañado de el choque de tus zapatos. Que sería capaz, a secas. De enfrentarnos a los miedos más profundos y cumplir cada uno de nuestros deseos juntos. Y seguiría bailando mientras tus manos me sujetaran. Y te besaría, a nuestro ritmo, el que nosotros conocemos y todo el mundo desconoce. Y veríamos las estrellas en la madrugada y contemplaríamos el amanecer entre mantas y termos de café. 

Y seguiría bailando, aunque nuestras piernas gritaran un descanso. Y escucharíamos esa canción que tanto te gusta y que yo tanto odio, y tararearías esa melodía que siempre cambias en la radio. Y conduciría hasta la ciudad que sueñas conocer, y en la vuelta iríamos a comer mi comida favorita. Y seguiría bailando con el fin de tenerte cerca, siguiendo cada uno de tus pasos, rozando nuestras rodillas mientras arriba nuestros labios hacían un trabajo esplendido entre besos y sonrisas.

Y seguiría bailando…

Todavía lo estamos haciendo…

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